lunes, 19 de diciembre de 2011

Universidad del Sur: Juicio académico a profesores cómplices con la dictadura

El juicio a dos profesores

Estudiantes y docentes presentaron pedidos de juicio académico para dos profesores del Departamento de Derecho de la UNS, en Bahía Blanca, por su presunta complicidad con violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.

Por su presunta participación en delitos de lesa humanidad durante la dictadura, dos profesores de la Universidad Nacional del Sur podrían afrontar sendos juicios académicos. “Falta de ética en el ámbito universitario o profesional que se proyecte sobre aquél”, argumenta uno de los textos presentados ante el Departamento de Derecho de la UNS y que involucran a Néstor Luis Montezanti y Gloria Girotti. Presentados por docentes y estudiantes, los pedidos son de octubre y noviembre, y ambos casos se encuentran aún en comisión: todo indica que recién se tratarán en febrero próximo. Girotti fue secretaria del juzgado federal de Bahía Blanca durante la dictadura: interrogatorios a personas visiblemente torturadas y negligencia en el tratamiento de hábeas corpus, entre otros, son los delitos que se le adjudican. A Montezanti se le atribuye haber pertenecido al Personal Civil de Inteligencia del Ejército. Un tercer profesor de la UNS, Hugo Mario Sierra, supuestamente vinculado con los mismos delitos que Girotti, decidió renunciar a sus cargos en septiembre. Mientras, y desde junio, la UNS es sede del primer juicio por crímenes de la dictadura en Bahía Blanca bajo la órbita del Quinto Cuerpo de Ejército.

La abogada y profesora de Derecho en los Contratos Gloria Girotti es señalada como cómplice de secuestros y torturas durante la dictadura. Girotti se desempeñó desde 1975 hasta 1979 como secretaria del entonces juez federal de Bahía Blanca, Guillermo Federico Madueño. Según el fiscal federal Abel Córdoba, “el juzgado federal se sumó al plan represivo de la dictadura. Adel Vilas (segundo comandante del Quinto Cuerpo de Ejército) ha reconocido que a la noche se juntaba con Madueño para hablar de la ‘subversión’ y planificar. La actuación en todos los expedientes es conjunta”. En diálogo con Página/12, el fiscal Córdoba aseguró que Girotti –y Hugo Sierra, también ex secretario de Madueño– participaron de interrogatorios a detenidos con visibles marcas de tortura, hechos que no figuraban luego en los expedientes. También se les imputa ocultar hábeas corpus presentados en favor de personas privadas en forma ilegal de su libertad.

Néstor Luis Montezanti es docente de tres materias en la UNS: Ciencia Política, Derecho Administrativo I e Introducción al Derecho. De acuerdo con la “Nómina del Personal Civil de Inteligencia que revistó en el período 1976/1983”, foja 67, firmada por el general de Brigada César Gerardo Milani y desclasificada por el Estado en 2010, Montezanti fue personal civil de inteligencia al interior de la universidad. Es decir, figura como informante, como “asesor universitario” de la dictadura. Su caso también fue vinculado con la conformación de la Alianza Anticomunista Argentina bahiense, que la Justicia acreditó en 2007, aunque no pudo extraer de ello más que una “filiación ideológica”. Su pedido de juicio académico fue presentado a principios de octubre, y aún no hubo siquiera dictamen de la comisión que supuestamente lo analiza.

La secretaria académica del Departamento de Derecho, Pamela Toloza, le confirmó a este diario que los expedientes están en tratamiento en la Comisión de Interpretación y Reglamento. Toloza informó también que ambos docentes han hecho sus descargos y que aún queda resolver el dictamen de la comisión, para luego tratarlo en el plenario del consejo. Según explicó Toloza, ayer fue la última sesión ordinaria y, aunque queden aún reuniones extraordinarias, lo más probable es que los casos de Girotti y Montezanti sean postergados hasta febrero.

“Falta la decisión política. La corporación de abogados es muy fuerte”, dijo a este diario el profesor responsable del pedido de juicio académico a Montezanti, Dante Patrignani. Los estudiantes de la UNS consultados expresaron que, dentro de su claustro, la posición es favorable a que se inicie el juicio. “Es el único mecanismo que tiene la universidad para terminar de legitimar a los profesores en su cargo o para destituirlos”, dijo una consejera superior. Desde el centro de estudiantes de Humanidades, distinguieron: “Por un lado, la universidad pone el edificio para juzgar a los militares. Sin embargo, internamente la UNS sigue teniendo a docentes vinculados con la dictadura”.