viernes, 30 de septiembre de 2011

Madre declara con su pañuelo blanco

En Bahía Blanca se está realizando un juicio de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura militar en el ámbito del V Cuerpo de Ejército. El juicio toca de cerca de La Pampa por varios motivos: uno de los integrantes del tribunal es el juez pampeano José Mario Tripputi, el defensor de los acusados es Hernán Vidal -el mismo que defendió a los represores pampeanos en el juicio por la represión en la Subzona 14- y algunas de las víctimas de la represión en el ámbito bahiense son de origen pampeano.
 
De hecho, la polémica se suscitó cuando fue el turno de declarar de Celia Jinkis de Korsunsky, una pampeana que integra la Línea Fundado de Madres de Plaza de Mayo. La mujer es la madre de Eduardo Sergio Korsunsky, nacido en la localidad de Bernasconi y que al momento de ser secuestrado en San Nicolás el 4 de agosto de 1976, era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
 
Cuando fue su turno para declarar, Celia Jinkis pidió hacerlo con su pañuelo blanco, símbolo de su pertenencia a Madres de Plaza de Mayo. Los defensores de los militares -con Vidal a la cabeza- se opusieron al pedido, pero el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca decidió darle la autorización. El tribunal dio su visto bueno por considerar que el pañuelo blanco cubriendo la cabeza "es un símbolo universal" de lucha y búsqueda de justicia.
La autorización ofuscó al defensor Vidal, quien exigió que los militares a los que representa sean autorizados a asistir a las próxima audiencias del juicio vistiendo el uniforme oficial del Ejército Argentino.
La situación originó un fuerte malestar entre el público que presenciaba las audiencias. Incluso se escuchó la voz de un hombre decir "que traigan la picana también". El tribunal no aceptó esa insolencia y ordenó que expulsaran al hombre del recinto del juicio.
Finalmente se repuso la calma y continuaron con las declaraciones de otros padres y madres de jóvenes detenidos y asesinados en el ámbito del Quinto Cuerpo de Ejército.

Pampeano.
Eduardo Korsunsky nació en Bernasconi y a los 17 años se trasladó a Bahía Blanca para estudiar en la Universidad Nacional del Sur. Fue militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y se había recluido en San Nicolás perseguido por la represión desatada en Bahía Blanca. En San Nicolás vivió en los años 1975 y 1976, trabajó y militó hasta su secuestro en agosto de 1976.
Desde entonces, Celia recorrió dependencias de las fuerzas de seguridad, además de hacer requerimientos judiciales, ante autoridades eclesiásticas y delegaciones diplomáticas, pidiendo por su hijo desaparecido.
En septiembre de 2008, Celia Jinkis de Korsunsky, se presentó como querellante en la causa que investiga la desaparición de su hijo Eduardo Korsunksy en San Nicolás, provincia de Buenos Aires.
La mujer, que reside hoy en Bahía Blanca, contó con el patrocinio letrado de la abogada María Eva Asprella del Equipo Jurídico de la Secretaría de Derechos Humanos del gremio de Suteba que la acompañó a hacer la presentación judicial en la causa 28.556/06.
 
Celia se presentó en el Juzgado Federal 2 de San Nicolás con su pañuelo blanco en la cabeza y la foto de su hijo y su nuera, también desaparecida en 1978 en Capital Federal. En el juzgado tuvo una entrevista con el magistrado Carlos Villafuerte Ruzo. Estuvo acompañada por la abogada y sindicalistas de Suteba en ese primer paso judicial ya que el gremio la patrocinó porque junto a la CTA tiene como política tener una intervención activa en el tema de los juicios por violaciones a los derechos humanos.